viernes, 16 de febrero de 2018

El correísmo deja el paso libre

16 feb 2018 / 00:00
La Asamblea conformó la comisión que tramitará los temas de la consulta. En 45 días concluirá su trabajo. Los correístas se abstuvieron de participar
Declaraciones. Al final de la sesión, el presidente José Serrano, con lo más granado de las filas morenistas, anunció el cronograma de la comisión.
Cuando no hay correístas de por medio, todo fluye. Ayer, en una Asamblea Nacional sacudida por la cada vez más inminente reestructuración de las comisiones parlamentarias, el morenismo y las bancadas de oposición demostraron lo fácil que es ponerse de acuerdo en las designaciones cuando los objetivos están claros. Al Pleno le tomó veinte minutos elegir a los integrantes de la comisión ocasional que tramitará los asuntos de la consulta popular que requieren la intervención del Legislativo. Y, una vez formada, a esa comisión le bastaron otros veinte para nombrar un presidente y un vicepresidente de su seno. El correísmo decidió excluirse del proceso.
Ni siquiera los cambios de última hora introducidos por el morenista Daniel Mendoza (y que tomaron por sorpresa a la oposición) consiguieron romper el consenso. En el Pleno, fue él quien propuso una lista de nombres, con representantes de todas las bancadas, para integrar la comisión. Solo que en lugar de una lista de nueve, como se había acordado, se sacó de la manga una de diez, con un morenista adicional (ver recuadro). La comisión quedó integrada así por cinco oficialistas y cinco opositores, lo cual podría ocasionar problemas en caso de desacuerdos que produzcan empate.
La comisión tiene 45 días para concluir su trabajo y disolverse. En ese plazo, deberá conocer y aprobar dos proyectos de ley que el Ejecutivo enviará en los próximos días: uno para reglamentar las elecciones del nuevo Consejo de Participación Ciudadana (que el presidente de la Asamblea, José Serrano, aspira a aprobar antes del 15 de marzo) y otro para derogar la ley de plusvalía, tal como mandan los resultados de la consulta popular del 4 de febrero.
Con este cronograma tan apretado, los integrantes de la comisión decidieron no perder el tiempo. Inmediatamente después de terminada la sesión del Pleno, se reunieron en uno de los salones del primer piso y eligieron a sus autoridades: Daniel Mendoza como presidente y César Litardo como vicepresidente, ambos morenistas.
Como el correísmo votó por el no y continúa defendiendo la tesis de la inconstitucionalidad de la consulta, se negó a participar. Fue Sofía Espín quien expuso la postura de su bloque, que hoy ostenta un nombre muy propio de la superioridad moral de sus integrantes: Bancada de los Principios. “No podemos sumarnos a esta ilegalidad”, dijo. Y lanzó una advertencia a los demás: “Por el principio de repetición tendrán que pagar hasta el último centavo malgastado en esta consulta ilegítima”.
Pabel Muñoz, quien días atrás participó en la reunión de jefes de bancada que decidió la conformación de la comisión y parecía muy de acuerdo con el procedimiento, ayer cambió de opinión. No solo aplaudió con entusiasmo el discurso de Sofía Espín, sino que se abstuvo disciplinadamente en el momento de la votación. En los pasillos se comenta que fue llamado al orden por sus compañeros.
No hubo mayor debate. Aparte de Espín intervinieron Esteban Bernal (CREO), quien adelantó su intención de llamar a rendir cuentas al procurador del Estado y a los funcionarios de la Cancillería que no supieron defender los resultados de la consulta popular ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; y Daniel Mendoza, quien deslizó un significativo mensaje político: “Debemos celebrar -dijo- que se está dejando atrás la concentración de poder”.
Por lo demás, correístas y morenistas continúan siendo el férreo bloque que vota unido en defensa de su modelo de Estado y de sus principios ideológicos. Ayer rechazaron tres propuestas. Una de Ana Galarza para aprobar una resolución “en solidaridad con el pueblo de Venezuela” por la crisis a la que ha sido conducido por el gobierno de Nicolás Maduro. Otra, de César Rohón, para exhortar al Gobierno a que deje de meter la mano en los fondos de la reserva del Banco Central. Y una tercera, de Raúl Tello, para restituir la personería de la Unión Nacional de Educadores. Como se ve, hay algunas cosas que cambiar para que nada cambie.
fuente http://www.expreso.ec/actualidad/asamblea-leyes-comisiones-politica-quito-NF2034780